Dos primeras semanas...

Ya llevamos aquí dos semanas y cada día tengo más claro que no me voy a arrepentir nunca de esta aventura. De las locuras que he hecho en mi vida, posiblemente, esta sea la mayor, la más grande. Y como en todas las locuras siempre hay que sacrificar algo, y en esta, es en la que más he sacrificado, familia, amigos, trabajo… pero en esta locura, la recompensa lo hace llevadero, la experiencia personal de vivir, ver y disfrutar de algo completamente nuevo, extraño y desconocido te hace ver y comprender que hay veces que merece la pena arriesgar y sacrificar lo que siempre has tenido al alcance de la mano por vivir una aventura única en la vida. Esto siempre lo tendré conmigo.


Irse a la cama y levantarse con el romper de las olas de fondo no tiene precio. Salir a la calle todos los días y descubrir cosas nuevas, diferentes y sorprendentes te hace ver la vida de otra manera. Consigue que te evadas temporalmente, que te llegues a sentir como en casa, la gente… La gente aquí te hace sentir cómodo, a gusto, con sus bromas, su felicidad, sus cacháis po weon, su velocidad al hablar (casi como Roberto Carlos), la tranquilidad que te transmiten. Los recuerdos y las experiencias que me llevaré de aquí no los olvidaré en la vida.


Ha sido llegar y besar el santo. Dos semanas y ya tengo trabajo. A partir de ahora me dedicaré al control de calidad de las muestras de un proyecto minero. ¿Nuevo? Si ¿Miedo? No. Las cosas nuevas me apasionan, y en el ámbito laboral más aun. Siempre me ha gustado aprender cosas nuevas, ver otros métodos de trabajo, otras culturas. Y en esta oportunidad lo voy a conseguir, y a lo grande. Aquí, o acá como dicen por estos lugares, el ritmo de trabajo es, cuando menos, diferente y por decirlo de alguna manera clara y concisa, reducido. No llegan al nivel de algún sector del funcionariado español pero se acercan. Cuando pides algo, por ejemplo un taxi te dicen “voy al tiro” y tu confiado bajas corriendo pensando que llegará antes el taxista que el ascensor a la planta baja. Y con un par de veces que pidas un taxi te darás cuenta que “al tiro” vienen a ser unos 20 o 30 minutos en el mejor de los casos. Tranquilidad es lo que se respira acá.

El otro día hubo un terremoto (sismo) de 6 grados en el epicentro y aquí se sintió de 4 grados. Bueno lo sintieron porque yo, desde la terracita con mi cerveza y mis manís ni me enteré. Supongo que será porque pasando tantas horas junto al Reamer uno se acostumbra a temblores de por lo menos 4 grados. La experiencia te da la vida.


Y la comida, como saben aquí, como disfrutan de la comida. Para cualquier cosa hacen un asado (barbacoa o parrillada). Que es tu cumpleaños, asado. Que te cambias de piso, asado. Que el Barça (aquí Barza) gana (como siempre), asado. Que te vas a España de vacaciones, asado. Que hace sol, asado. Que respiras, asado. Y siempre acompañado de cerveza, terremotos (mezcla de vino dulce, granadina y helado de piña) y pisco. Me encanta.


Cosas que sorprenden, por ejemplo, es ver anunciar a bombo y platillo por la televisión que la ley de telecomunicaciones ha cambiado y que ahora está permitida la portabilidad numérica para la telefonía. Antes te cambiabas de compañía y no te mantenían el número, algo impensable en España. Parece una tontería, pero el avance es muy grande. Y la televisión por ejemplo, o contratas una parabólica o televisión por cable o tienes la típica antena de cuernos encima de la tele para poder ver los tres canales públicos que hay. Y ver una televisión LCD de 32 pulgadas con una antena de cuernos es, cuanto menos, impactante. Eso sí, el tener tres canales de televisión te da dos posibilidades, o te enganchas a las telenovelas chilenas (no recomendable) o te pasas el día fuera de casa. Hay que decantarse siempre por la segunda o acabarás escuchando a los Wachiturros o viendo Mundos Opuestos


Y esto es una pequeña muestra de lo que sucede por aquí, en solo dos semanas he visto, oído y disfrutado lo suficiente como para querer estar otras dos. Lo mejor de todo es que, de antemano, sé que no voy a dejar de sorprenderme ni un solo día.


Os mantendré informados.

Comentarios

  1. Vas a trabajar en Dominga?, significa eso que ahora eres mi putita?

    Un abrazo
    Pablo

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